Triduo (día 3ro) 

Beata María de San José

 

 

Oración inicial:


Oh Padre amorosísimo, que nos has dado a tu Hijo para el perdón de los pecados y para nuestra salvación, me arrepiento sinceramente de haberte ofendido; te pido perdón en nombre de tu divino Hijo y prometo firmemente no apartarme jamás de Ti. Recordando las virtudes de la Beata María de San José, quiero, como ella, vivir las exigencias del bautismo. Por su intercesión te ruego me concedas la gracia especial que te pido en este triduo.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


Día tercero:


Su vida de piedad, hecha de contemplación y de acción, estaba enriquecida por una tierna y filial devoción a la Madre celestial, ella era su modelo en el amor a Jesús y en el servicio del prójimo. En su profesión de votos escoge llamerse María, como ella, y quiere honrarla para siempre con la imitación de sus virtudes: "Tú sabes, Madre mía, quiero ser santa, pero santa de verdad". Así como interiormente llevaba juntos a Jesús y a María, así también exteriormente llevaba en sus manos, siempre que podía, un rosario y una imagen de la Virgen, y de su pecho pendía un crucifijo. "A María por la Eucaristía y a la Eucaristía por María", era su norma de piedad. En su anhelo de imitación repetía: "Quisiera vivir y morir cantando el Magníficat".
Oh Beata María, que nuestra devoción a la Madre de Dios y madre nuestra no consista sólo en palabras, sino en la imitación, como tú, de sus virtudes. (Pídase la gracia especial).

Padre Nuestro, avemaría y gloria.
Beata María de San José, ruega por nosotros.


Oración final:


Dios omnipotente y eterno que nos has dado en la Beata María de San José un modelo de amor a los huérfanos y ancianos abandonados, haz que siguiendo su ejemplo, reconozcamos en los pobres y marginados a tu Hijo Jesucristo y logremos servirle con el mismo amor con que ella les sirvió.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.