Novena (día 8vo) 

Beata María de San José

 

Oración inicial:


Padre infinitamente misericordioso y providente, que derramas los dones de tu Espíritu sobre aquellos que te buscan con sincero corazón, te alabamos, te bendecimos, te adoramos y te ofrecemos esta novena a fin de que por intercesión de la beata María de san José nos concedas la gracia que te pedimos, si es para tu mayor gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


Día octavo:


8. SU AMOR A LA IGLESIA

"Quien ama a la iglesia, tiene el Espíritu Santo" dice san Agustín. La Madre María profesó especial amor a la Iglesia de Cristo, como su cuerpo místico. Continuamente rendía gracias a Dios por ser hija de la Iglesia; de allí se derivaba su gran veneración y amor filial al Santo Padre, pastor universal y a todos los pastores; además, de su especialísima gratitud por su bautismo. En 1936 declara: "Soy hija de la iglesia y estoy dispuesta a dar mi vida por defenderla ... ¡Felices las almas que han dado su vida por la fe! Enriqueció a la Iglesia con l fundación de una congregación al servicio de los pobres, misión que estaba inserta en la evangelización y la catequesis. Prestó su ayuda a misioneros en el país y en lejanos continentes. Su más grande aporte a la Iglesia ha sido su propia santidad, por lo cual fue declarada beata ante el mundo católico por S.S. Juan Pablo II, quien la presentó como un modelo de amor a la Eucaristía, de caridad y de sencillez evangélica. "Encomiendo a esta gloriosa hija de la Iglesia -enfatizó- las grandes tareas de la nueva evangelización en Venezuela y en todo el continente latinoamericano". Y ella, obediente como siempre no ha cesado de ejercer en medio de su pueblo y de sus devotos esta misión encomendada de acercar las almas a Dios para que encuentren en él vida eterna. (Pídase la gracia especial).

Oración final:


Te damos gracias, Señor, por el infinito amor con que nos amas, por tus constantes dones y gracias, especialmente por el don de la fe, el don de tu espíritu, el de la Eucaristía y el de tu Santísima Madre.

Jaculatoria:

Madre María de san José, bendícenos y acompáñanos.