Novena (día 2do) 

Beata María de San José

 

Oración inicial:


Padre infinitamente misericordioso y providente, que derramas los dones de tu Espíritu sobre aquellos que te buscan con sincero corazón, te alabamos, te bendecimos, te adoramos y te ofrecemos esta novena a fin de que por intercesión de la beata María de san José nos concedas la gracia que te pedimos, si es para tu mayor gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


Día segundo:


2. ESPOSA DEL DIOS VIVO

Ser esposa de Cristo fue el gran anhelo de Laura Alvarado desde sus tiernos años. Bajo la protección de la Santísima Virgen se consagró al Señor a sus 13 años de edad. El día de sus votos perpetuos, el 13 de setiembre de 1903, escribe: "¡Oh, día hermosos de mis votos perpetuos! ¡Oh, grandioso día en el cual me consagré para siempre a mi amado esposo! ¡Oh, Jesús, ya no tendré ante mí sino una cruz y una tumba; ya nada me separará del amado de mi alma; ya he hallado a Aquél que tanto anhelaba mi corazón; ya soy toda tuya y tú todo mío. ¡Oh, amor mío sacramentado! ¿De dónde a mí tanta dicha? Del inagotable raudal de ese vuestro corazón". Vivió siempre como esposa fiel e instaba a sus hijas religiosas a servir a Dios como "esposas fidelísimas, no como mercenarias, porque las esposas sirven por amor". "De ese amor virginal, expresa Juan Pablo II, procede una fecundidad particular que contribuye al nacimiento y crecimiento de la vida divina en los corazones". Lo cual se realizó en su vida y continua realizándose a través del tiempo. (Pídase la gracia especial).

Oración final:


Te damos gracias, Señor, por el infinito amor con que nos amas, por tus constantes dones y gracias, especialmente por el don de la fe, el don de tu espíritu, el de la Eucaristía y el de tu Santísima Madre.

Jaculatoria:

Madre María de san José, bendícenos y acompáñanos.