Misa Oficial

Beata María de San José


Oración Colecta


     Dios de poder y misericordia que hiciste que la Beata María de San José, virgen, te sirviera humildemente en los huérfanos y en los ancianos pobres, concédenos, por su intercesión y ejemplo, que, reconociendo a Cristo en nuestros hermanos abandonados, podamos servirles con amor.   Por nuestro Señor Jesucristo...       Amén.

Primera lectura. Is. 58, 6-11

     Esto dice el Señor: El ayuno que yo quiero es éste: abrir las prisiones injustas, hacer saltar los cerrojos de los cepos, dejar libres a los oprimidos, romper todos los cepos; partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, vestir al que ves desnudo, y no cerrarte a tu propia carne.
     Entonces romperá tu luz como la aurora, en seguida te brotará la carne sana; te abrirá camino la justicia, detrás irá la gloria del Señor. Entonces clamarás al señor y te responderá; gritarás y te dirá: Aquí estoy. Cuando destierres de ti la opresión, el gesto amenazador y la maledicencia, cunado partas tu pan con el hambriento y sacies el estómago del indigente, brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad se volverá medio día. El Señor te dará reposo permanente, en el desierto saciará tu hambre, hará fuertes tus huesos, serás un huerto bien regado, un mananial de aguas cuya vena nunca engaña.      Palabra de Dios...

Salmo Responsorial: Salmo 130,1.2.3.

R/  Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor.
           Señor, mi corazón no es ambicioso, ni mis ojos altaneros;
           no pretendo grandezas que superan mi capacidad.
           Sino que acallo y modero mis deseos,
           como un niño en brazos de su madre.
R/  Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor.
           Espere Israel en el Señor,
           ahora y por siempre.
R/  Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor.

Segunda lectura. 1 Jn 4, 7-16

     Queridos hermanos: amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios mandó al mundo a su Hijo único, para que vivamos por medio de Él.
     En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó y nos envió a su Hijo, como propiciación por nuestros pecados. Queridos hermanos: si Dios nos amó de sta manera, también nosotros debemos amarnos unos a otros. A Dios nadie le ha visto nunca. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor ha llegado a nosotros en plenitud.
     En esto conocemos que permanecemos en Él y Él en nosotros: en que nos ha dado de su Espíritu. Y nosotros hemos visto y damos testimonio de que el Padre envió a su Hijo para ser salvador del mundo. Quien confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él y él en Dios. Y nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en Él. Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él.      Palabra de Dios...


Aleluya

     ¡Aleluya! Bendito seas, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del reino a la gente sencilla. (Mt 11, 25) ¡Aleluya!


Lectura del Santo Evangelio según San Juan (15, 9-17)

     En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud.
Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando. Yo no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre, os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros.      Palabra del Señor...


Oración de los fieles

     Alegrémonos hermanos: Bendice al Altísimo en cada momento; rompe en acentos con cuantos le deben su aliento. A Dios honor, a tu Supremo Señor muestra tu agradecimiento, en la fiesta de la Beata María de San José, y presentemos a Dios nuestra oración:

     1.- Por la santa Iglesia de Dios: por el Papa..., los Obispos y Sacerdotes, para que sean verdaderos pastores en la Iglesia de Dios. Roguemos al Señor...
     2.- Por nuestros gobernantes, para que trabajen por la paz y para construir una Venezuela justa, edificada sobre el amor de Dios y no sobre el egoismo. Roguemos al Señor...
     3.- Bendice, en particular, a las Hermanas Agustinas Recoletas del Corazón de Jesús para que, siendo fieles al carisma de su Fundadora, se multipliquen para el bien de la Iglesia y de la sociedad. Roguemos al Señor...
     4.- Por los niños, los jóvenes y ancianos, especialmente por los más necesitados, con quienes el Señor se identificó, y a cuyo servicio se ordena peculiarmente la congregación, según la intención de la Beata María de San José. Roguemos al Señor...
     5.- Por los religiosos y religiosas consagradas a diversos ministerios eclesiales: la catequesis, la enseñanza, la predicación, la atención a los pobres, a los enfermos; para que sean testigos cualificados de la fecundidad del Evangelio. Roguemos al Señor...
     6.- Por esta asamblea reunida para celebrar la acción de gracias en la beatificación de María de San José, llamados a seguir a Cristo, viviendo según el Evangelio. para que el Espíritu Santo nos ilumine y nos impulse con la diversidad de dones. Roguemos al Señor...

ORACIÓN: Oh Dios, que donaste a la Beata María de San José un amor ardentísimo a Jesús, en la Eucaristía u le diste la gracia de verlo y servirlo en el p´rojimo, sobre todo en los niños, jóvenes, ancianos y enfermos; haz que, así como ella supo responder en su momento a las necesidades espirituales de la Iglesia y el país, hoy nosotros, como Iglesia sepamos dar un actualizado testimonio de santidad en el servicio de los pobres y en la construciión de una sociedad más justa y solidaria. Por jesucristo nuestro Señor. Amén


Oración sobre las ofrendas

Señor, por esta oblación que te presentamos en la memoria de la Beata María de San José, concédenos los bienes de la paz y la unidad.  Por Jesucristo nuestro Señor.      Amén

Plegaria Eucarística III

      Santo eres en verdad, Señor, y con razón te alaban todas tus criaturas, ya que por Jesucristo, tu Hijo, Señor nuestro, con la fuerza del espíritu santo, das vida y santificas todo, y congregas a tu pueblo sin cesar, para que ofrezca en tu honor un sacrificio sin mancha desde donde sale el sol hsta el ocaso.
     Por eso, Señor, te suplicamos que santifiques por el mismo Espíritu estos dones que hemos separado para ti, de manera que sean cuerpo y + sangre de Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro, que nos mandó celebrar estos misterios.
     Porque Él mismo, la noche en que iba a ser entregado, tomó pan, y dando gracias te bendijo, lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo:
       TOMAD Y COMOED TODOS DE EL,
       PORQUE ESTO ES MI CUERPO
       QUE SERÁ ENTREGADO POR VOSOTROS.
     Del mismo modo, acabada la cena, tomó el cáliz, dando gracias te bendijo, y lo pasó a sus discípulos dicciendo:
       TOMAD Y BEBED TODOS DE ÉL,
       PORQUE ESTE ES EL CÁLIZ DE DE MI SANGRE
       SANGRE DE LA ALIANZA NUEVA Y ETERNA,
       QUE SERÁ DERRAMADA POR VOSOTROS
       Y POR TODOS LOS HOMBRES
       PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS
       HACED ESTO EN CONMEMORACIÓN MIA.
     Este es el sacramento de nuestra fe.
             R/  Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. ¡Ven Señor Jesús!
     Así, pues, Padre, al celebrar ahora el memorial de la pasión salvadora de tu Hijo, de su admirable resurrección y ascención al cielo, mientras esperamos tu venida gloriosa, te ofrecemos, en esta acción de gracias, el sacrificio vivo y santo.
     Dirige tu mirada sobre esta ofrenda de ti Iglesia y reconoce en ella la Víctima por cuya inmolación quisiste devolvernos tu amistad, para que, fortalecidos con el Cuerpo y Sangre de tu Hijo y llenos de su Espíritu Santo, formemos en Cristo un solo cuerpo y un solo Espíritu.
     I. Que Él nos transforme en ofrenda permanente, para que gocemos de tu heredad junto con tus elegidos: con María, la Virgen Madre de Dios, los apóstoles y los mártires, nuestro Padre San Agustín, la Beata María de San José, y todos los santos, por cuya intercesión confiamos obtener siempre tu ayuda.
     II. Te pedimos, Señor, que esta Víctima de reconciliación traiga la paz y la salvación al mundo entero. Confirma en la fe y en la caridad a tu Iglesia, peregrina en la tierra: al Papa N., a nuestro obispo N., al orden episcopal, al clero, y a todo el pueblo redimido por ti.
     Atiende los deseos de esta familia que has congregado en tu presencia. Reúne en torno a ti, Padre misericordiioso, a todos tus hijos dispersos por el mundo. A nuestros hermanos difuntos y a cuantos murieron en tu amistad recíbelos en tu reino, donde esperamos gozar todos juntos de la plenitud eterna de tu gloria, por Cristo, Señor nuestro, por quien concedes al mundo todos los bienes.

Antífona de comunión

     El que quiera servirme, que me siga -dice el Señor-; y donde esté yo, allí también estará mi servidor. Jn 12,26

Postcomunión

     Alimentados con estos sagrados misterios, te pedimos, Señor, nos ayudes a seguir los ejemplos de la Beata María de san José, que te rindió culto con devoción constante, y se entregó a tu pueblo en un contínuo servicio de amor.   Por Jescucristo nuestro Señor.     Amén