2. Carisma Distintivo


Para la Madre María , Jesús Hostia representa el motivo dominante de su vida y su quehacer. Es más, es su sol, su vida misma: "¿qué sería del mundo sin ella? ¿Cómo pueden vivir sin recibirlo las almas? ¿de dónde obtendrán fuerzas no alimentándose con su cuerpo, que es la vida eterna?". Ella prefiere "mil muertes antes que dejar de recibir a Jesús Eucaristía un solo día". En torno a la eucaristía elabora y armoniza su visión de fe. Es como su clave de lectura de todo el evangelio, criterio básico que guía e ilumina todas sus opciones. Es su universo espiritual en el que avanza hacia la configuración con Cristo Redentor, meta y plenitud de santidad para gloria del Padre. De tal forma su espiritualidad está centrada en ella y connaturalizada con ella, que todo lo ve y lo juzga a la luz de este misterio: La oración, la contemplación, la Iglesia, la misión, las fundaciones, el destino de los pueblos. Hasta los fenómenos místicos están enmarcados en este contexto.

Durante la celebración eucarística en la Plaza de San Pedro en Roma, con motivo de la beatificación, el Santo Padre Juan Pablo II declaró:

"En el marco de esta espléndida síntesis de la verdad revelada - cuarto domingo de Pascua - nos detenemos ahora para reflexionar sobre la espiritualidad de los siervos de Dios que hoy son proclamados beatos... La beata María de San José Alvarado Cardozo descubrió desde muy niña el amor a la Eucaristía, en la que encontró el CARISMA DISTINTIVO DE SU ESPIRITUALIDAD... Su amor ilimitado a Cristo eucaristía la llevó a entregarse al servicio de los más necesitados, en quienes veía a Jesús sufriente" (7 de mayo de 1995).

En las conclusiones del Congreso especial en Roma sobre sus virtudes, se lee: "Elemento característico de su espiritualidad - carisma distintivo de toda su personalidad religiosa - fue un amor ilimitado a Cristo Eucaristía, vivido y practicado en espíritu de reparación e inmolación".

"La eucaristía es ciertamente la devoción por antonomasia en su espiritualidad. Más se trata de una devoción que es adoración, consagración, ardor de unión, referencia de todos los deseos del alma, fuente de contemplación y de felicidad. Se podría afirmar que la eucaristía es el Sol de esta alma elegida. Sus horas felices son aquellas que pasa en adoración, toda absorta y como extática. Sus horas tristes son aquellas en las cuales por ausencia del sacerdote, no puede comulgar. Con Jesús eucaristía, ella se ofrece víctima de expiación por los hombres. Con ella vive la vida de esposa en virginidad" (Voto IV).