CONFERENCIA DE LA HNA. DILIA BARRIOS.
VIDA Y OBRA DE MADRE MARÍA


La Hna. Dilia Barrios Marcano, biógrafa de la Madre María y vice-postuladora de la causa de beatificación y canonización, ofreció esta conferencia, en el marco de las Jornadas Agustinianas, celebradas en la Universidad católica "Andrés Bello" en el año 2001.


INTRODUCCIÓN:

Sirvan de pórtico a esta intervención las palabras de su Santidad Juan Pablo II en la exhortación apostólica VITA CONSECRATA, N° 20. Cito:

"Primer objetivo de la vida consagrada es el de hacer visibles las maravillas que Dios realiza en la frágil humanidad de las personas llamadas. Más que con palabras testimonian estas maravillas con el lenguaje elocuente de una existencia transfigurada, capaz de sorprender al mundo. Al asombro de los humanos -continúa el Papa- responden con el anuncio de los prodigios de gracia que el Señor realiza en los que ama. Y concluye: "El consagrado conducido por el Espíritu hasta la cumbre de la perfección, puede exclamar: -veo la belleza de tu gracia, contemplo su fulgor y reflejo su luz".
(Fin de la cita).

El 7 de mayo de 1.995 marcó una fecha memorable sin precedentes en los anales de la historia eclesiástica de nuestro país. Se trataba de la beatificación de la primera venezolana, Laura Alvarado Cardozo, Madre María de San José, fundadora de las agustinas recoletas del Corazón de Jesús.

En su homilía, el Santo Padre expresó: "Este acontecimiento singular de enorme importancia, representa casi un nuevo comienzo en la vida de esa Iglesia particular... de ese gran país que se enorgullece de tener una gran tradición católica".

La expresión papal de "un nuevo comienzo" sugiere la idea de "reconstrucción", de "revitalización". La Iglesia como misterio es vida sobrenatural mediante la gracia. Son ríos de vida los que a través de la Madre María de San José circulan por las venas y arterias espirituales de la Iglesia:

1. por la total fidelidad de su entrega a Dios en Cristo
2. por el convincente signo de su vida ante el mundo de hoy
3. por su poderosa intercesión ante el Altísimo, todo lo cual ha desencadenado un resurgir de la vida de fe, prevalente en hombres, jóvenes y niños.

Hoy, como ayer, mensajera del amor infinito de Dios Padre..

La Madre María nació en Choroní , Estado Aragua el 25 de abril de 1.875 y falleció en Maracay el 2 de Abril de 1.967. En atención a su creciente fama de santidad y a instancias de la Orden de los recoletos (en particular del Prior General Eugenio Ayape), se inició su causa de canonización en octubre de 1.983.

En aquella "frágil humanidad" de 1,45 m. de estatura, los prodigios divinos se revelaron diáfanamente, y como si para Dios hubiera prisa, un año antes de abrir el proceso diocesano, ocurrió el milagro requerido por la normativa eclesiástica para la beatificación.

Aprobados ambos procesos en Roma, se llevó a efecto la exhumación de los restos mortales de la madre el 19 de enero de 1.994 en presencia del postulador Romualdo Rodrigo, agustino recoleto y de las autoridades competentes. Después de 27 años su cuerpo fue hallado incorrupto en circunstancias claramente adversas a tal conservación por la humedad del subsuelo.

En contraste con el notable deterioro del ataúd, se destacaba la integridad de su cuerpo y de su atuendo, incluido el tallo y las hojas verdes del ramo de azucenas que a petición suya se había colocado sobre su pecho el día de su muerte.

La amplia e imprevista cobertura publicitaria por parte de los medios de comunicación social hizo de la Madre María y de su vida, noticia del dominio político a escala nacional e internacional.

Dios confunde a los soberbios ensalzando a los humildes. Desde la modesta capilla del asilo de huérfanas de Maracay, donde sus reliquias fueron expuestas a la veneración de los fieles en una urna de cristal, este resplandor divino alcanzó insospechadas repercusiones, de forma que dado el reducido espacio, resultaba ardua tarea controlar las prolongadas columnas de visitantes, hasta ser trasladada en 1.996 a su Santuario en la calle López Aveledo, donde llegó a estimarse una afluencia de 60.000 personas al mes.

Además de las peregrinaciones nacionales, incluidas las zonas indígenas, se reciben actualmente grupos de países extranjeros, entre ellos: Estado Unidos, Canadá, México, República Dominicana, Puerto Rico, Panamá, El Salvador, Argentina, Isla de Trinidad y Tobago, Martinica, Curazao, Japón; dos representaciones de las misiones de África, y procedentes de todos los países del continente americano, un grupo de cincuenta formadores de una orden religiosa masculina.

Las visitas al Santuario proyectan hoy un promedio mensual de 80.000 personas, casi un millón al año.



I.-PERFIL BIOGRÁFICO ESPIRITUAL DE LA BEATA MARÍA DE SAN JOSÉ.

Si quisiéramos condensar en un par de líneas el perfil biográfico espiritual de la Madre María de San José, bastaría profundizar en los nombres que de sus contemporáneos recibiera:

En su infancia: "Palomita", por su candor y sencillez; en su adolescencia: "La niña del Cristo"; en su juventud: "María"; como fundadora: "Nuestra Madre"; por sus huérfanos y pobres: "Mamaíta", y ¿por qué no coronar con el título de "beata" otorgado por la Iglesia? ¿Quién se atrevería a negar que tales nombres en las distintas etapas de su vida entrañan fibras esenciales que tipifican su fisonomía humano-espiritual?

A los dos años recibió el sacramento de la confirmación. "Desde entonces -afirma la Madre María- RECUERDO TODA MI VIDA y no hay un solo día que no esté señalado por un beneficio".

En realidad su persona fue colmada de dones del Altísimo, a los que ella correspondió amorosa y tenazmente, con indecible anhelo de santidad en el curso de su prolongada existencia de 92 años.

En 1.878, sus padres, Margarita y Clemente se trasladan con sus pequeños a la vecina ciudad de Turmero y más tarde a Maracay, donde Laura inicia su período escolar desde los 5 años hasta los 17. En total 12 años de estudio (en el colegio de doña Rafaela de Blanco), lo cual para la época representaba una buena preparación.


1.1. TRECE AÑOS.

Acostumbrada desde temprana edad a prodigar el bien bajo la tutela materna, orienta su ternura hacia los menesterosos y pequeños.

A raíz de su primera comunión a los trece años, por inspiración divina, se compromete en castidad con nuestro Señor Jesucristo ante el altar del Santísimo Sacramento en la Iglesia de Maracay y decide fundar una escuela para niños pobres en su propio hogar, ya que las existentes eran remuneradas.

Dieciocho años habían transcurrido desde la promulgación oficial del Decreto de Instrucción Pública, Gratuita y Obligatoria (el 27 de junio de 1.870), por parte del Dr. Martín J. Sanabria, Ministro de Fomento durante el régimen guzmancista. Sin embargo las condiciones reales del país reflejaban las dificultades en llevar a la práctica tal Decreto:

Venezuela era un país eminentemente agrícola con un aparato productivo estancado. La mayoría de la población venezolana al encontrarse en crítica depauperación económica, se mostraba reacia a enviar a sus hijos a la escuela.

Demostrando ya su fina sensibilidad social, además de maestra y catequista, Laura trabaja responsablemente en la confección de dulces criollos a fin de solventar los gastos de su escuela, todo lo cual despertaba la admiración de los pobladores.

Cabe señalar que desde entonces, desde los trece años de edad, Laura Alvarado se convierte en educadora del pueblo contribuyendo desde su entorno y con exiguos recursos a hacer realidad el Decreto oficial de 1.870.

Hay una voluntad de servir y de servir por amor a Dios y al prójimo. Será ésta una constante en su vida: contemplación-acción; consagración-misión.

Orientada por un sacerdote desde los trece años observaba los votos privados de castidad, pobreza y obediencia.



1.2 DIECISIETE AÑOS.

En 1.892 el Padre Vicente López Aveledo, oriundo de Caracas, es enviado a Maracay en calidad de Cura y Vicario. Conoce a Laura, a quien el pueblo identifica como "La Niña del Cristo" por llevar sobre su pecho un crucifijo, emblema de sus místicos desposorios. Por invitación del Padre, a los 17 años de edad pasa a ser catequista parroquial de jóvenes.

La compleja situación socio-política del país afecta de manera desgarrante a las clases populares. La epidemia de viruela de 1.893 induce al nuevo párroco a crear en suma pobreza el primer hospital de Maracay, hospital de San José, con la valiosa ayuda de un grupo de médicos y de las familias maracayeras.

Entre las jóvenes voluntarias que sirven activamente en el naciente hospital, está Laura Alvarado, quien anhela ingresar a una orden religiosa de clausura.

Será ésta , una nueva y decisiva experiencia para Laura. En la atención directa de los infectados, ella y sus compañeras despliegan extraordinaria abnegación y hacen gala de fina habilidad e inventiva femeninas en la elaboración de los instrumentos y recursos necesarios.

Si a los trece años Laura fue líder en el área educativa popular, ahora lo es en el campo de salud en un escenario patrio rural y conflictivo, en el que además campea la invasión devastadora de la langosta, así como los fantasmas de insalubridad: paludismo, tuberculosis, anquilostomiasis, gastroenteritis, todo lo cual pondrá a prueba el temple y la capacidad de servicio cristiano de aquellas heroínas.

Bien comprobado el liderazgo de nuestra jovencita, el Padre López Aveledo designa a Laura directora y ecónoma del hospital, sostenido con todas las limitaciones de sus menguadas finanzas recaudadas en el pueblo y en los campos.

De integrada personalidad, Laura Alvarado sabrá armonizar -no sin luchas- su enérgico carácter con exquisita dulzura, bondad y delicadeza, y su acendrada austeridad con fino sentido del humor, todo ello engastado en la más genuina femeneidad.



1.3 FUNDADORA

Ante la insistencia vocacional de Laura hacia la vida conventual, el Padre López le propone fundar una congregación venezolana al servicio de los desposeídos, ya que los conventos en el país habían sido eliminados por el presidente Guzmán Blanco: No debe irse al extranjero. Venezuela la necesita. Laura, quien para entonces cuenta 26 años de edad, en lectura de fe, acepta la voluntad de Dios.

Asesorada por el Padre López y orientado éste por Monseñor Bautista Castro, su antiguo Rector en el Seminario de Caracas, a Laura le corresponde ahora dentro del plan de Dios liderizar una nueva familia religiosa en la Iglesia sin previa experiencia, es más, con una determinada impronta: la impronta agustiniana, cuya espiritualidad encarnará bajo la especial dirección del Espíritu Santo, mediante la fiel y diaria vivencia de la Regla de este gran santo, más con sus notas peculiares.

Bautizada por el pueblo con el nombre de "María", una vez fundada la Congregación, se le llamará "Madre María".

La vida espiritual de la sierva de Dios alimentada en la oración y templada en el sacrificio va creciendo en profundidad y expansión. Cimentada en el bautismo, desde niña ha hecho del amor eucarístico el eje de su vida, de donde se derivan sus principales virtudes cristianas: caridad, humildad e inmolación.

En profundo clima de interioridad vive la eucaristía y la irradia.

Inspirada por Dios se ofrece unida a Cristo, como "víctima espiritual" por la humanidad, a la vez que se reparte en comunión de fraternidad y servicio en favor de los más pobres, prolongación del Cristo sufriente.

En su espiritualidad se aprecia un filial amor a la Santísima Virgen y a la Iglesia, todo ello impregnado de alegría. Puede decirse que vivió cantando el gozo de su virginidad consagrada en espera de la definitiva posesión del Esposo divino.



1.4 DONES EXTRAORDINARIOS

Los fenómenos místicos suelen presentarse como regalos divinos en la vida de grandes santos, y casi siempre van acompañados de elevados estados de oración.

La beata María gozó de algunas de estas prerrogativas: Unas de orden cognoscitivo: visiones, locuciones interiores, discernimiento de espíritus, profecía, facultad para reconocer lo sagrado (hierognosis) particularmente la presencia eucarística. Otros de orden afectivo tales como el éxtasis y por último las de orden corporal: la bilocación y la inedia o ayuno absoluto y prolongado, ya que por inspiración y gracia divina, la Madre vivió diez años en absoluto ayuno alimentada sólo por la comunión diaria.

Tal ayuno fue ofrecido por la salvación eterna de su padre, quien repentinamente enfermo, ya sin signos vitales, reaccionó lúcidamente y murió reconfortado con todos los sacramentos. Por obediencia al Padre López desde 1.909 trocó este ayuno por una escasísima alimentación hasta su muerte.

NOTA: El ayuno absoluto o INEDIA, se explica teológicamente por una especie de "incorruptibilidad anticipada" que dispensa milagrosamente de la ley de la refección alimenticia. En la hagiografía de la Iglesia se registran casos no comunes a partir del siglo XIV, en su mayoría mujeres. Angela Foligno, Catalina de Siena, Teresa Neumann y otros.



II. SÍNTESIS DE SU OBRA



2.1 EL "OBRAR" REMITE AL "SER"

Si por "obra" entendemos todo el quehacer creativo y productivo de una persona como legado enriquecedor a la sociedad, tendremos que reconocer una fuente interior, unos valores que, descubiertos y vivenciados, generan las motivaciones dinamizadoras de la existencia en orden a un ideal, meta y realización de la misma.

Para Laura Alvarado Cardozo, Madre María de San José, el supremo valor fue Cristo y su Evangelio; su máximo ideal la santidad o configuración con Él en plena docilidad al Espíritu Santo. Entramos así en el terreno del misterio.

Desde esta perspectiva la obra principal de la Madre María radica en su propia santidad en la Iglesia como respuesta al designio divino, en cuyo contexto adquieren genuino sentido tanto sus Escritos como su obra apostólica socio-benéfica.

A este respecto -en palabras de Juan Pablo II- "El primer cometido misionero, las personas consagradas lo tienen hacia sí mismas abriendo el propio corazón a la acción del Espíritu...

Serán misioneras ante todo en la fidelidad a su vocación como total respuesta de amor. Así como signos visibles de Cristo, contribuyen de forma particularmente profunda a la renovación del mundo". (Vita Consecrata, N° 26)



2.2 LOS ESCRITOS

"Mis impresiones de retiro", como la Madre María califica sus apuntes espirituales, redactados en estilo coloquial, hacen referencia directa a su itinerario espiritual desde 1.899 hasta 1.960 y constituyen la fuente más cristalina de su espíritu. De ellos pueden extraerse genuinos y variados elementos en orden a profundizar en su intimidad.

Unos serían expresos, como por ejemplo las autoevaluaciones, afirmaciones, interrogantes y temores; áreas de sus propósitos , anhelos y prioridades; luchas y tentaciones; datos grafológicos reveladores no sólo de su personalidad, sino de sus estados de ánimo ante determinadas situaciones. Otros podrían colegirse como la motivación profunda de sus suplicas vehementes, fuente de sufrimientos.

Toda una gama, a parte de lo que arrojaría la visión conjunta de tales escritos a través del tiempo: su tenacidad y constante búsqueda de Dios, el gozo cada vez más creciente y puro por su consagración religiosa; la fidelidad a sus heroicas promesas de por vida.

Además de los ESCRITOS ESPIRITUALES y participando de la misma sencillez, se conservan otros de carácter jurídico-administrativo como las primeras Constituciones y Estatutos originales del Asilo de Huérfanos de Maracay; históricos: las crónicas fundacionales, y por último su correspondencia epistolar que hoy sobrepasa las cuatrocientas cartas.



2.3 OBRA FUNDACIONAL

A nivel eclesial, Monseñor Juan Bautista Castro, desempeña el cargo de Vicario Provisor de la arquidiócesis de Caracas.

Tras constantes reacciones de grupos insurgentes en contra del gobierno del Dr. Cipriano Castro, en 1.901 Venezuela padece los efectos de la llamada Revolución Libertadora protagonizada por Manuel Antonio Matos, concuñado de Guzmán Blanco y político de notoria influencia apoyado por capital extranjero.

En este turbulento panorama nacional, se instauran en Maracay, Estado Aragua, las bases de una nueva familia religiosa por iniciativa del Padre Vicente López Aveledo el 22 de enero de 1.901.

Cuatro jóvenes maracayeras constituyen el grupo fundador, cuya conducción se confía a Laura Alvarado. Desean vestir el hábito religioso el día 11 de febrero, festividad de la Virgen de Lourdes, pero dada las convulsionadas circunstancias del país, nada fácil era lograr la comunicación y la licencia por parte del Vicario de Caracas.

Es entonces cuando Laura de común acuerdo con el grupo, inicia una novena a Santa Rita de Casia, "abogada de los imposibles" (santa agustina italiana), prometiéndole adoptar el nombre y la regla agustiniana para la Congregación, si su poderosa intercesión les alcanza la gracia solicitada.

En los estatutos de 1.903 redactados por el Padre López Aveledo en carta adjunta escribe a Monseñor Castro:

"Vistieron con vuestra venia, el hábito de santa Rita de Casia y se titularon HERMANAS DE LOS POBRES DE SAN AGUSTÍN".

El propósito fundacional consistió en buscar la gloria de Dios mediante la santidad en una vida de comunidad según el ideal agustiniano, en la consagración o profesión de votos religiosos, la oración y el servicio a sus hermanos pobres e indigentes.

Las sucesivas contiendas políticas y el flagelo epidémico reclamaron inicialmente el urgente servicio de las Hermanas agustinas en los campos de batalla, en los degredos y en los hospitales. Más tarde se irán abriendo hogares para niños y ancianos, asilos para mendigos, escuelas populares, educación nocturna para domésticas, cursos de enfermería para samaritanas, academias de comercio, educación media, centros de formación para hijos sanos de padres tuberculosos. Evangelización y catequesis permanente. Cada una de estas obras constituía un foco de irradiación evangelizadora y eucarística.

El insigne padre López Aveledo, fallece víctima de la tuberculosis pulmonar el 30 de enero de 1.917, después de 25 años al servicio de la Iglesia en Maracay.

Huérfana del santo fundador, la Congregación recibe ahora el asesoramiento del Presbítero Dr. Hilario Cabrera Díaz, nuevo párroco de Maracay y discípulo de ambos fundadores.

Se viven los años de la dictadura gomecista, en los que la Iglesia se desenvuelve en un clima de tolerancia (1.908-1.935).

Con el beneplácito del nuevo Nuncio Apostólico en Venezuela, Excmo. Mons. Fernando Cento (1.926-1.939), el arzobispo de Caracas Críspulo Uzcátegui en solemne ceremonia concede la anhelada aprobación diocesana de la Congregación el 17 de Septiembre de 1917.

Desde entonces, Monseñor Cento será el gran protector y amigo de la Madre María y de su Congregación por espacio de 40 años, no sólo desde la nunciatura en Venezuela, sino ante la Santa Sede en Roma. Se interesa por la aprobación diocesana de las Constituciones de la Congregación, la cual es concedida por decreto del 15 de agosto de 1.931.

Contra vientos y mareas, la Congregación de las agustinas de Maracay está bien constituida.

A este propósito me complace citar textualmente como rasgo del temple de la Madre, un fragmento de su carta dirigida en 1.915 al delegado de Roma. Cito:

"Deseo que Su Excelencia nos arregle el asunto de nuestra pobre Congregación. (...) ¡qué consuelo tan grande experimenta el alma cuando se acuerda que ahí mismo (en Caracas), está el representante de la Santa Sede! Yo no me explico por qué un Padre dice que no tenemos ningún mérito aunque hagamos muchos sacrificios porque no está aprobada nuestra Congregación. Dios Ntro. Señor ha prometido no dejar sin recompensa ni un vaso de agua dado en su nombre, ¿cómo va a ver con indiferencia nuestros servicios?(...) En fin, Excelentísimo Señor Delegado, si nuestra pobre Congregación no puede ser aprobada ni aún (como) diocesana, seguiremos trabajando en el servicio de Dios toda nuestra vida" Firmado: Madre María de S.J.

Cinco años más tarde la diligente fundadora comenzará a gestionar los trámites requeridos para la aprobación pontificia de su Congregación.



2.4 AGREGACIÓN A LA ORDEN DE AGUSTINOS RECOLETOS

La Orden de los recoletos se hizo presente en la Congregación en la persona de algunos de sus frailes, particularmente de los Padres Ángel Latorre (hacia la década de 1.930 ?) y Florentino Armas, con quienes la Madre mantuvo estrechas relaciones fraternales, dispensándoles su amistad, confianza y veneración -avalado todo ellos en la correspondencia epistolar- y recibiendo de los mismos sincera y eficaz ayuda, aunque en diferente años.

Según libro de correspondencia, folio 30 (archivo Madre María), es precisamente durante el gobierno de Fray ángel Latorre, Vicario Provincial de la Provincia de San José, cuando de "mutuo acuerdo", la Congregación de las agustinas es "agregada" en calidad de "Terciarias" a la Orden de los recoletos por decreto del entonces Prior General Fray Feliciano de Ocio de la Sagrada Familia, documento expedido en Roma el 10 de mayo de 1950.

Desde Roma, Fray Florentino a quien ella en sus cartas llama "Buen Padre" y "Padre mío", mediante su cargo de Definidor General de la Orden, se constituye no sólo en benefactor por su constante asesoramiento, sino en hermano y amigo cordial.

Una vez revisadas las constituciones redactadas por el Padre Gregorio Martínez, S.J., y traducidas al italiano por Fray Florentino, la Santa Sede concede la aprobación pontificia de la Congregación por decreto del 15 de noviembre de 1.952, con el nombre de AGUSTINAS RECOLETAS DEL CORAZÓN DE JESÚS, en lugar de Agustinas del Corazón Eucarístico de Jesús.

En 1.960, la Hermana Agueda Lourdes Sánchez sucede en el cargo de superiora general a la Madre María de San José, quien siete años después fallece en Maracay el 2 de abril de 1.967 a consecuencia de bronconeumonía.

Particular importancia y significación ha revestido la fraternal intervención de la Orden de los recoletos antes, durante y después de la beatificación de nuestra fundadora.

Por tratarse de la primera venezolana que arriba a los altares, la humilde Madre María de San José, lideriza bajo la bandera agustiniana el Santoral de la Iglesia en Venezuela.

Se me ocurre pensar que el Padre Dios en su magnanimidad, al gesto de la Orden recoleta de integrarnos a su familia de historia secular, él ha respondido otorgándole la primicia de una santa criolla, del trópico americano, y ¿quién mejor que la propia fundadora de la Congregación?

Hace algunos años, como en Nazaret, ¿quién iba a pensar que de Choroní emergería la primera beata venezolana después de cinco siglos de cristianismo?

Y precisamente de Choroní, remembranza histórica, típico pueblo de la vida colonial, amalgama de razas y culturas: el indígena, el negro esclavo importado de África, los colonizadores y por si fuera poco, hasta merodeadores corsarios franceses y holandeses atraídos por las riquezas naturales de aquel rincón venezolano frente al mar Caribe.

¿Qué lectura hacemos de este signo?

En cuanto al proceso de canonización, Dios se pronuncia de nuevo irrefutablemente. El milagro requerido para su canonización ocurre en el hospital Central de Valencia (Estado Carabobo), el mismo día de la beatificación, notificado y testificado por los médicos tratantes. En la actualidad, se encuentra en avanzado estudio en el colegio médico del Vaticano, con alentadoras esperanzas.



III. PROYECCIÓN ACTUAL DE SU OBRA EN LA IGLESIA Y EN LA SOCIEDAD.

Si bien en parámetros de expansión geográfico territorial y en criterios de funcionalidad evangélica del "fermento en la masa", desde la fecundidad espiritual apostólica de la santidad que como EPIFANÍA luminosa de Cristo, rebasa toda frontera físico-política, construyendo Iglesia en cualquier lugar del mundo, allí donde su testimonio de vida encarnado en las diversas culturas se traduce en anuncio evangélico y en invitación práctica a vivirlo.

"Prioritario objetivo del Jubileo 2.000 -señala el documento pontificio Tertio Millennio Adveniente- es el fortalecimiento de la fe y el testimonio de los cristianos", por lo que exhorta a suscitar en los fieles un fuerte deseo de conversión personal en un clima de ORACIÓN siempre más intensa y de solidaria acogida al prójimo, especialmente del más necesitado".

Con estas notas distintivas, ¿quién no ve en la Madre María de San José un signo providencial y oportuno, actual, que ha devenido poderoso instrumento de renovación de la fe, de revitalización espiritual en la Iglesia?

Su Santidad en ocasión de la beatificación expresó: "El testimonio de esta mujer sencilla de nuestro tiempo... modelo de labor evangelizadora, invita a todos a vivir fielmente el Evangelio" y agregó: "A las puertas del Tercer Milenio del cristianismo, encomiendo a esta gloriosa hija de la Iglesia, las tareas de la Nueva Evangelización en Venezuela y en todo el continente latinoamericano".

En vasto alcance, la beata María es fermento de la masa y presencia de Iglesia no sólo en cuanto signo profético, sino también en sentido de intercesora y taumaturga, por los numerosos favores y milagros alcanzados por su intercesión, lo cual genera en los destinatarios acercamiento a Dios y cambio de vida.

De los millares de favores concedidos, fueron seleccionados con asesoramiento médico, algunos realmente prodigiosos (más de un centenar) y publicados en 1.997 con el título de Gracias y Milagros de María de San José.

Los testimonios de gratitud no provienen sólo de los distintos ámbitos del territorio nacional. Los hemos recibido de España, Inglaterra, Portugal, Italia, Estados Unidos, Canadá, República Dominicana, Curazao, Cuba, Argentina, Nicaragua, Perú, Brasil, Isla de Trinidad y Tobago, Colombia, Puerto rico.

El Ordinariato Castrense de Venezuela la constituyó co-patrona junto a la Virgen María; varias iglesias -con la correspondiente autorización- han sido dedicadas en su honor; son incontables ya los centros educativos e instituciones privadas y públicas que han adoptado su nombre, aparte de laudables iniciativas de laicos inspirados en su labor socio-benéfica.

Expresión de la devoción y veneración popular son también los abundantes cantos, himnos y poemas.

La Congregación mantiene en vigencia el propósito fundacional de servicio a los pobres en el campo específico de la ancianidad y la niñez.; y de la acción pastoral y evangelizadora.

Aparte de la red de programas radiales y televisivos que la tecnología moderna ha proyectado hasta lejanos países, iniciativa de la Congregación ha sido la publicación de varias obras en relación a la beata María de San José, como respuesta-mensaje a la constante solicitud de los fieles:

1. 15 libros sobre su vida y obra, pensamientos, anécdotas y milagros, cuyas ediciones (sin contar la edic. paulina) suman un total de 250.000 ejemplares.

2. Distribución gratuita de boletines informativos periódicos (algunos en inglés e italiano) que suman más de dos millones de ejemplares.

3. Hemos proporcionado documentación para publicaciones a solicitud de otros países: Alemania, Austria, Filipinas, Norte América y países latinos.

"Siéntanse responsables -ha enfatizado el Papa en su última visita a México- de difundir la luz que han recibido de Cristo".

Esta exposición ha querido ser una proclamación de las maravillas de Dios realizadas en la "humilde condición de su sierva" para gloria de la Trinidad.



Hna Dilia Barrios
Agustina Recoleta del Corazón de Jesús