MINISTERIO DE DANZA "LA GLORIA DE DIOS"




Hna. Luisana Cruz:
"Cuando danzo el Espíritu Santo viene a mí. 'No soy yo, es Cristo quien viven en mí' y me inspira porque su presencia se convierte en pasos de danza, que sólo Dios y yo podemos entender. Es el resultado de un encuentro de intimidad con el Señor, que se traduce en la alegría de saberme consagrada a Él. Pues, conmigo danza el que ama mi alma!".


Hna. María Auxiliadora:
"La danza es elevar todo mi ser en alabanza a Dios; me permite ser su instrumento para que su gloria se manifieste en medio de su pueblo".


Hna. Lucimelb Contreras:
"La danza para mí ha sido una experiencia real del amor de Cristo vivo en mi vida, de la acción de su Espíritu que vivifica mi cuerpo y transforma mi baile en alabanza y adoración. El Señor toca mi corazón y lo hace libre para danzar en su nombre".


Hna. Vanessa Medina:
"Las danzas nos ayudan a vivir y sentir la letra de las canciones y a glorificar y alabar a Dios desde cada ensayo, transmitiendo en cuerpo y alma la alegría de servir al Señor".


Hna. Ékari Palacios:
"Para mí, danzar en un forma de orar y amar a Aquel que me ha llamado a servirle en la Iglesia, con una vida llena de radicalidad y un corazón libre que se dona por el Reino de los cielos".


Hna. María del Rosario Díaz:
"La danza se convierte en algo más que un movimiento del cuerpo, es la gracia de Dios actuando a través de mí como signo de liberación para todo aquel que disponga el corazón a recibirlo."


Hna. Argelis Blanco:
"Danzar para Dios no fué algo fácil, porque mi experiencia antes de ingresar a la Congregación, consistía en bailar para pasar el tiempo. El llevar mis movimientos, pensamientos y deseos dirigidos al Señor, fue un trabajo que me llevó a concientizar un poco que ya todo mi ser, en especial mis movimientos pertenecen a Dios. También es pensar que no estoy yo sola, sino que formo parte de un Ministerio que trabaja bajo un mismo horizonte: el dar a conocer a nuestro Señor por medio del arte evangelizador: la danza y la música."